Tratamiento del dolor

Todo el mundo, sea cual sea su edad, tiene derecho a disfrutar de un estilo de vida lo más sano y vital posible, que le permita estar y sentirse en las mejores condiciones físicas, psíquicas y sociales; esto es estar SANO (según la OMS).  No podemos dejar de envejecer, pero sí limitar al máximo las enfermedades que habitualmente acompañan a este proceso para vivir más y mejor.

Hay dos tipos de dolor:  agudo y crónico.  El dolor agudo no dura mucho y usualmente desaparece a medida que su cuerpo sana.  El dolor crónico dura por lo menos seis meses después de que su cuerpo ha sanado y afecta considerablemente la calidad de vida de los pacientes.  El origen es oncológico o no oncológico e incluye el dolor neuropático, nociceptivo y espástico.  A veces la gente que tiene dolor crónico no conoce el orígen y es diagnosticado en consulta por sueño, humor, ansiedad, autoestima, depresión o por la disminución de la eficacia en sus actividades diarias.

El tratamiento del dolor crónico en consulta incluye:  medicamentos antiinflamatorios (AINEs), antidepresivos, anticonvulsivantes causas como las alteraciones del y opiáceos.  Las terapias más frecuentemente utilizadas son los  loqueos locoregionales tales como las infiltraciones musculares (con corticoides), ALocales, ozono y/o toxina botulínica (TB), articulares (con AL, PRGF factores, acido hialurónico u ozono), epidurales (con corticoides y AL) y los  tratamientos con radiofrecuencia.  Técnicas como la acupuntura y moxibustión han demostrado su utilidad en algunas patologías de dolor crónico.