Ozono

Rejuvenecimiento facial: Ozonoterapia

La ozonoterapia está basada en los efectos benéficos del gas en el organismo. Actúa como antioxidante; inmunomodulador (estimula a los glóbulos blancos, lo que aumenta las defensas del organismo ante agresiones externas como las infecciones, y la detección de células mutágenas que pueden producir cáncer o enfermedades autoinmunes); además a nivel de los glóbulos rojos se incrementa la liberación de oxígeno generando un mayor transporte de oxígeno a las células, mejorando la función celular y la circulación en general; y también es un poderoso germicida: elimina hongos, bacterias y virus.

La circulación sanguínea mejora en los tejidos afectados, así como el transporte de oxigeno y, por lo tanto el suministro de energía a las áreas inflamadas o dañadas. Además se modula el sistema inmunológico.

 

El ozono es un gas inestable que se descompone fácilmente a una velocidad que depende de la temperatura. Por eso, no deja residuos tóxicos ya que dentro del organismo se transforma en oxígeno.

La mezcla gaseosa de oxigeno-ozono se puede aplicar de múltiples maneras. La administración puede ser sistémica (autohemotransfusión), local (vía subcutánea,  intramuscular, intratendinosa, intraarticular, intrarectal e intradiscal) o tópica (cremas, aceites).

A nivel local se utiliza para el tto del dolor crónico y en medicina estética para el rejuvenecimento facial y corporal.

A nivel sistémico el método de la  autohemotransfusion consiste en una extracción de sangre de unos 100-150 cc, a la cual se agrega la mezcla de 100 cc de oxigeno-ozono y  mediante un circuito cerrado es reinyectada a la corriente sanguínea con citrato sódico vía endovenosa. Este método es un potente tratamiento antiaging además de mejorar significativamente las enfermedades autoinmunes tipo la artritis reumatoide y enfermedades alérgicas.